Cuando el tiempo se complica y hay previsión de lluvia, no solo cambia el paisaje: también cambian las condiciones de conducción. El asfalto se vuelve más resbaladizo, la visibilidad disminuye y cualquier pequeño fallo del coche se nota el doble.
Por eso, si te preguntas qué debe revisar si prevé que puede llover, aquí te dejamos una guía práctica, clara y fácil de leer, pensada para que conduzcas con más seguridad y menos preocupaciones.
Empieza por lo más importante: ver bien
Limpiaparabrisas en buen estado
Puede parecer obvio, pero es uno de los fallos más habituales. Unas escobillas desgastadas no limpian bien, dejan marcas y obligan a forzar la vista.
Antes de salir, asegúrate de que:
- Limpian de forma uniforme
- No hacen ruido ni dejan zonas sin barrer
- La goma no está cuarteada
Si llueve fuerte, unos limpiaparabrisas en mal estado se convierten en un problema serio.
Parabrisas y cristales: más allá de la limpieza
No basta con que estén “más o menos limpios”. Con lluvia, cualquier resto de suciedad, microimpacto o desgaste se nota mucho más, sobre todo de noche.
Revisa que:
- El parabrisas no tenga impactos ni pequeñas grietas
- La luneta trasera se desempañe correctamente
- Los cristales laterales estén limpios para maniobras y cruces
Un impacto pequeño puede parecer inofensivo, pero con humedad y cambios de temperatura puede acabar en rotura.
Neumáticos: tu agarre sobre el asfalto mojado
Cuando llueve, los neumáticos son clave para evitar sustos como el aquaplaning.
Conviene comprobar:
- Profundidad del dibujo (cuanto más desgaste, peor evacuación del agua)
- Presión correcta
- Desgaste uniforme
Un neumático en mal estado alarga la distancia de frenado y reduce la estabilidad, justo cuando más la necesitas.
Desempañado y climatización: pequeños detalles que marcan la diferencia
La lluvia suele traer humedad, y eso significa cristales empañados. Antes de iniciar la marcha:
- Comprueba que el sistema de ventilación funciona bien
- Verifica que el aire caliente y el aire acondicionado responden correctamente
Un desempañado lento puede hacerte perder visibilidad en segundos clave.
Luces: ver y que te vean
Con lluvia, todo se vuelve más gris y la visibilidad baja para todos los conductores.
Asegúrate de que funcionan correctamente:
- Luces de cruce
- Luces traseras
- Intermitentes
Y recuerda usar las antiniebla solo cuando las condiciones lo requieran.
Un extra muy recomendable: tratamientos antilluvia
Además de las revisiones habituales, hay una solución cada vez más valorada por los conductores: los tratamientos antilluvia para el parabrisas.
En Cristalcar realizamos tratamientos antilluvia que:
- Repelen el agua y facilitan su evacuación
- Mejoran notablemente la visibilidad con lluvia
- Reducen la necesidad de usar el limpiaparabrisas
- Aumentan el confort y la seguridad al conducir
Con este tratamiento, el agua resbala sobre el cristal incluso a bajas velocidades, algo especialmente útil en lluvia intensa o conducción nocturna.
Consejos de conducción cuando empieza a llover
Cuando la lluvia aparece de forma repentina mientras conduces, los primeros minutos son los más delicados. El agua se mezcla con polvo, aceite y restos del asfalto, creando una película muy deslizante que reduce notablemente el agarre. Por eso, conviene adaptar la conducción desde el primer momento.
Reduce la velocidad de forma progresiva
No frenes de golpe ni levantes bruscamente el pie del acelerador. Disminuye la velocidad poco a poco, dejando que el coche se adapte al nuevo estado del asfalto. A menor velocidad, tendrás más control del vehículo y más margen de reacción ante cualquier imprevisto.
Evita maniobras bruscas
Con lluvia, el coche responde de forma diferente. Giros rápidos de volante, acelerones o frenazos aumentan el riesgo de pérdida de control.
Procura:
- Girar el volante con suavidad
- Acelerar de forma progresiva
- Frenar con anticipación
Una conducción fluida es clave para mantener la estabilidad.
Aumenta la distancia de seguridad
En mojado, la distancia de frenado puede aumentar considerablemente. Mantén más espacio con el vehículo que te precede, incluso aunque circules a baja velocidad. Esto te permitirá reaccionar con tiempo si el coche de delante frena de forma repentina.
Presta especial atención en los primeros minutos
Los primeros 10–15 minutos de lluvia suelen ser los más peligrosos. El asfalto todavía no ha “limpiado” los restos acumulados y es cuando más fácil resulta que el coche patine, sobre todo en:
- Rotondas
- Pasos de peatones
- Marcas viales pintadas
- Tapas de alcantarilla
Cuidado con el aquaplaning
Si notas que el coche pierde contacto con el asfalto:
- No frenes bruscamente
- Sujeta el volante con firmeza
- Levanta suavemente el pie del acelerador
El coche recuperará el agarre cuando las ruedas vuelvan a evacuar el agua.
Usa correctamente las luces
En cuanto la visibilidad disminuya, enciende las luces de cruce para ver mejor y ser visto. Evita el uso indebido de antiniebla trasera si no es necesario, ya que puede deslumbrar a otros conductores.
Mantén la atención al máximo
La lluvia exige mayor concentración. Reduce distracciones, evita el uso del móvil y mantén la vista atenta a la carretera, ya que peatones, ciclistas y otros vehículos también pueden tener dificultades para verte.
Anticiparse a la lluvia es conducir con cabeza
Saber qué debe revisar si prevé que puede llover es una forma sencilla de evitar riesgos innecesarios. La mayoría de estas comprobaciones llevan solo unos minutos y marcan una gran diferencia en carretera.
Si quieres ir un paso más allá y mejorar tu visibilidad cuando llueve, en Cristalcar te asesoramos sin compromiso sobre revisiones de lunas y tratamientos antilluvia para que conduzcas con mayor tranquilidad haga el tiempo que haga.





